San Juan Eudes
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San Juan Eudes: Un Corazón Ardiente por la Misericordia (1601-1680)
Nacido el 14 de noviembre de 1601 en una granja cerca de Ri, Normandía, San Juan Eudes ingresó al colegio jesuita de Caen a los 14 años. Aunque su familia deseaba que contrajera matrimonio, a los 22 años decidió unirse al Oratorio de Bérulle y continuó su formación en París. Fue ordenado sacerdote a los 24 años y, con valentía, se ofreció para atender a las víctimas de la peste, arriesgando su propia vida.
A los 32 años, se dedicó a las misiones parroquiales y ganó reconocimiento como predicador y confesor. Su contacto con la dura realidad de las mujeres atrapadas en la prostitución lo conmovió profundamente. Motivado por Madame Madeleine Lamy, decidió actuar y fundar un refugio que ofreciera seguridad y una nueva oportunidad de vida para ellas.
En 1641, con la ayuda de colaboradores, adquirió una casa en Caen y la confió a mujeres dispuestas a servir con misericordia y compasión. Así nació la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Refugio. Para reforzar su compromiso, San Juan Eudes les otorgó un cuarto voto: el celo, que las impulsaba a permanecer fieles a su misión.
Su obra creció rápidamente, estableciendo nuevas casas de acogida en distintas ciudades a petición de los obispos. Aunque cada comunidad funcionaba de manera independiente, se mantenía un lazo cercano con la casa madre en Caen, asegurando la continuidad de su misión de amor y redención.
Nuestra Familia Eudista
San Juan Eudes no solo enfrentó los desafíos sociales de su tiempo, sino que también promovió una renovación espiritual profunda entre laicos y sacerdotes. En 1643, dejó el Oratorio Francés y fundó la Congregación de Jesús y María, dedicada a la formación de seminaristas y al fortalecimiento de la vida sacerdotal.
En 1648, en una de sus misiones, celebró la primera misa en honor al Corazón de María. Años después, en 1652, erigió la primera iglesia consagrada al Inmaculado Corazón, dentro del seminario de Coutances, Francia.
Su legado fue reconocido por la Iglesia, y durante su proceso de canonización, el Papa San Pío XI lo proclamó «padre, doctor y apóstol de la devoción litúrgica a los Corazones de Jesús y María», consolidando su impacto en la espiritualidad cristiana.
